
Tucumán apuesta a que la promesa de previsibilidad tributaria y alivio impositivo sirva de gancho para que el capital privado desembarque en la provincia y reactive una economía local que necesita oxígeno urgente. Con un régimen que garantiza diez años de estabilidad fiscal y exenciones en Ingresos Brutos que van del 25 al 100% según el monto comprometido, el Gobierno provincial busca no solo atraer nuevos proyectos productivos, turísticos, industriales y de servicios, sino también retener y expandir los que ya operan en el territorio, generar empleo registrado y dinamizar sectores que arrastran años de estancamiento. La pregunta es si la herramienta alcanzará para revertir la desconfianza histórica de los inversores o quedará como una buena intención sobre el papel.
El Ejecutivo provincial puso en marcha la normativa a través del Ministerio de Economía y Producción, a cargo de Daniel Abad. Según informó el Gobierno, el Régimen de Incentivos para Inversiones y Creación de Empleo se define como "una herramienta destinada a promover la radicación de nuevos emprendimientos productivos y turísticos y la ampliación de inversiones existentes en el territorio provincial, en cumplimiento de las directivas del gobernador, Osvaldo Jaldo".
El comunicado precisa que "el régimen se enmarca en las leyes provinciales N° 9.911 y N° 9.962, reglamentadas mediante los decretos N° 1.042/3 (MEyP) y N° 1.054/3 (MEyP)", y que fue diseñado "con el objetivo de incentivar la actividad económica y favorecer la creación de puestos de trabajo directos en Tucumán".

Para acceder a los beneficios, los proyectos deben superar un piso de un millón de dólares, ejecutarse en un plazo máximo de doce meses —prorrogables por causas justificadas—, incorporar mano de obra local y contar con certificado de cumplimiento fiscal. La autoridad de aplicación es el Ministerio de Economía y Producción, a través de la Dirección de Industria y Comercio Exterior y la Dirección General de Rentas. El incumplimiento dejará sin efecto los beneficios otorgados.
El esquema de alivios opera de manera escalonada. La exención del Impuesto sobre los Ingresos Brutos oscila entre el 25% —para inversiones desde un millón hasta tres millones de dólares— y el 100% —para quienes superen los veinte millones—. También contempla deducciones en el Impuesto para la Salud Pública por las remuneraciones del nuevo personal directo y estabilidad fiscal por diez años a partir de la aprobación del proyecto. Los beneficios comenzarán a regir a partir del anticipo impositivo correspondiente al mes de certificación de cada tramo de inversión.
El régimen alcanza a un abanico amplio que incluye agricultura, ganadería, minería, biocombustibles, agroindustria, industria textil, metalmecánica, química, alimenticia, comercio mayorista y minorista, turismo, hotelería, gastronomía, transporte, logística, desarrollo de software, salud, educación y servicios empresariales.
El documento oficial cierra definiendo que "el Régimen de Incentivos para Inversiones y Creación de Empleo estableció un marco de promoción para proyectos productivos y turísticos con el propósito de impulsar nuevas inversiones, ampliar la capacidad instalada de las empresas radicadas en Tucumán y favorecer la generación de empleo registrado mediante incentivos fiscales y estabilidad tributaria".